miércoles, 29 de mayo de 2013

Profesores

No estoy muy seguro de si lo que acabo de oír será cierto o no, pero por si acaso lo es voy a escribir sobre ello. Puede que la redacción no sea correcta pero acabo de salir de la ducha y tengo las ideas muy frescas.

El tema es que, ante el descontento por el paro juvenil (presuntamente por un mal sistema educativo -esto es muy relativo, pero no es el tema-) pueden que suban la nota mínima de la selectividad para magisterio.

Yo me planto rotundamente en contra de esto. La nota de la PAU debe ser completamente libre, donde cada uno estudia lo que quiere, donde, obviamente, si hay más solicitantes que plazas lo podrán hacer los que tengan mejor nota (para eso se hace la prueba).

La clave para un buen profesor, médico, físico, arqueólogo, psicólogo, abogado (...) no es si tuvo una buena o mala nota en dicha prueba, es si en cada respectiva carrera se exige un mínimo suficiente para pasarla y estar plenamente formado para el mundo laboral.

Si a magisterio entra gente con un cinco o un seis, no significa que vayan a ser malos profesores, porque profesor solo es aquel que consigue terminar. La clave para tener buenos profesores es brindar a todos esos estudiantes una formación de calidad para ser competentes.


sábado, 11 de mayo de 2013

Juego

¿Cuándo se produce el cambio?

Hay un momento en la vida en el que dejas de verlo todo como un juego y te das cuenta de que esas personas que te rodean tienen una vida como la tuya.

Cuando nacemos desconocemos todo lo que nos rodea y poco a poco nos vamos familiarizando con las reglas de este juego. Vemos todo a nuestro alrededor como un infinito mundo a nuestra disposición con el que interactuar. Pero hay un momento en el que ves las noticias, pero no como un elemento más del juego como el sol o el agua, sino como "eso está pasando"

Es en ese momento, o debería serlo, cuando tomas realmente conciencia de lo que te rodea. Esos seres a los que llamas "papá", "mamá", "amigos", son algo más que personas, son seres como tú, que tienen una vida independiente a la tuya cuando no miras. Esas personas tienen problemas y alegrías como tú; como tú y como todo el resto del mundo, que aunque tú nunca lo has visto sabes de su existencia.

Cuando te das cuenta de esto te das cuenta de que al igual que tu tienes tu vida, hay miles y miles de personas que tienen las suyas y se entremezclan en un nivel al que te abruma. Te hace sentirte pequeño, diminuto e insignificante, rodeado de seres pequeños, diminutos e insignificantes como tú, pero que formáis una cosa abrumadora.

 Así, de entre todos esos seres, te apetece destacar (en mayor o en menos medida), ser diferente y miembro al mismo tiempo de esa gran masa de vidas, pasados y futuros. Buscas tu lugar entre todo el follón y ves que todos los lugares están ocupados, todas las soluciones que se te ocurren ya han sido pensadas por otros y ves que se te esfuma otra manera de distinguirte. Lo curioso es cuando notas que aunque hay sitios ocupados realmente no hay ninguno conforme, te das cuentas de que todos buscáis un lugar que no existe. Tu lugar y el de cada uno no hay que buscarlo, hay que hacerlo. Te das cuenta a medida que avanzas de que  es un trabajo sin fin, pero te encanta, pues cuanto más creas tu lugar más feliz te sientes en él.

Alcanzado este momento de felicidad te das cuenta de algo que mientras buscabas habías pasado por alto, bien sea porque no sabías de su existencia o porque era tan ajeno a ti que lo considerabas raro y evitabas. Eso es un submundo, un submundo debajo de toda esa gente que sigue buscando su lugar donde otros están creando su propio lugar en el mundo.

Así un día te paras en medio de la calle y tomas conciencia de lo que te rodea, gente que busca su lugar y gente que lo va creando, o borrando, pues hay algo que quiere cambiar. Pero aun así también ves gente que todavía no se ha dado cuenta de lo que le rodea y sigue interactuando con el juego, incapaces de ver más allá de su propia vida.

Aunque hay una cosa que no debes olvidar, y es que sigues en el juego.

domingo, 21 de abril de 2013

Zombies

¿A dónde vamos a parar? ¿Cuántas generaciones quedamos antes de que tomen el poder (y no me refiero a las sillas)? De hecho mi generación está muy afectada por esos seres que no sabría como definirles. Hablo, como no, de las nuevas generaciones.

Es el apocalipsis zombie y no hacemos nada, vivimos entre ellos y no podemos hacer nada. Es posible que estos zombies no estén todavía muertos de una manera física, pero sin duda lo están mentalmente. Me gusta eso, zombies, yo creo que los define muy bien. 

Estos zombies han evolucionado, ya no buscan cerebros, ahora solo buscan escuchar reggaeton, tener la última tecnología, seguir la moda, cumplir con unos estereotipos solo alcanzables en quirófano, no estudiar, escribir como les da la gana y por supuesto, presumir de todo ello. 

Hablo de todos esos que saludan a la manera nazi como si fuese una broma, esos que dicen que todo el metal es satánico sin haberse preocupado en conocer el metal cristiano, esos que tienen de ídolos a los que dicta el Disney Channel y a los que salen en Sálvame, Gran Hermano o Gandía Shore, esos del ola k ase, esos que escuchan música denigrante solo porque está de moda, esos que piden la República sin saber cuantas a habido, esos que piensan que un libro de doscientas hojas es "uN tochAko k no sE le ni dIOs"  esos que serán nuestro futuro y viviremos codo con codo con ellos.

Yo no se vosotros pero estaría mucho más cómodo, con menos miedo y más tranquilo en "The Walking Dead"



domingo, 14 de abril de 2013

Rivalidad

De siempre a existido una cierta rivalidad entre los alumnos de ciencias y los de letras. Desde que existe dicha rivalidad existe la generalizada opinión de que los listos se van a ciencias y las letras para los tontos.

Yo, de manera personal, no estoy de acuerdo con esto. Hay letras pero no hay ciencias. Lo que hay en vez de ciencias es ciencias-letras. Un alumno que haya elegido la rama de conocimiento de letras, perfectamente aceptable y que se ha de respetar, da asignaturas de letras, pero, de manera paralela, un alumno de ciencias se verá obligado a compaginar sus asignaturas de ciencias con otras "comunes", que digan lo que digan, son de letras.

En España un alumno de ciencias puede elegir entre un abanico bastante amplio de asignaturas de ciencias, pero independientemente de las que elija se verá forzado a cursar y aprobar historia de España, historia de la filosofía, lengua castellana y literatura e inglés. De estas cuatro considero que inglés debería ser la única obligatoria pues desgraciadamente toda la investigación científica está en el extranjero y el idioma internacional para compartir los avances es el inglés.

Ahora es cuando los entendidos de esto afirman que es cultura general pues todos debemos conocer nuestra historia y nuestra lengua. Pues yo les quiero responder que también es de cultura general saber como somos nosotros por dentro para eliminar falsos prejuicios sobre nuestro organismo; o conocer que el hidróxido de sodio es muy perjudicial para nosotros; o comprender como obtenemos energía a partir de una bobina; o aprender a calcular fluidamente para evitar ser estafados en las transacciones que llevamos a cabo todos los días.

El sistema educativo está basado en un total de 10 años, 6 años de Educación Primaria y 4 años de Educación Secundaria Obligatoria, en los cuales se aprenden las lineas generales del saber básico necesario para el individuo medio.
Pero una vez cursados estos 10 años, llegamos al periodo de 2 años que nos prepara para los estudios más altos, y es en este bachillerato donde se produce una absoluta diferenciación. Hay cuatro tipos de bachillerato, ciencias, letras, ciencias sociales y arte, y mi tema se centra en los dos primeros.

Al llegar este momento, el alumno que elija letras elije alejarse de una manera cuasi absoluta de las asignaturas de ciencias que ha cursado toda la vida, mates biología y física y química. Pero al mismo tiempo, un alumno de la misma promoción que elija estudiar en un bachillerato centrado en las ciencias no podrá alejarse de sus asignaturas de letras. Y esto llega incluso a la PAU donde gran parte de los alumnos que cursaron el bachiller se juegan su futuro en unos pocos exámenes, de los cuales, los obligatorios, no son ninguno de ciencias.

Y todo esto que a mi me parece injusto se debe porque se estudian las asignaturas marcadas por la ley, donde puede que por venganza por el menosprecio generalizado hacia ellas, las letras controlan a las ciencias de una manera nada igualitaria.